El Centro de Conservación de la Inter de Bayamón liberó al Manatí Aramaná

El Centro de Conservación de la Inter de Bayamón liberó al Manatí Aramaná

La labor de remover al animal de la piscina y reubicarlo en el vehículo que lo llevará hasta su nuevo hogar requirió la destreza de una docena de personas.

Después de sus últimos exámenes de rutina, Aramaná fue pesado y marcó 627 libras. Su último pesaje fue en septiembre y marcó 637 libras.

El Centro de Conservación de Manatíes de la Inter de Bayamón se prepara para liberar al manatí Aramaná.

Esta es la segunda ocasión que el equipo del Centro de Conservación de Manatíes del Recinto de Bayamón de la Universidad Interamericana libera en su hábitad al mamífero, ya que la última vez fue rescatado en las Navidades de 2016, tras ser avistado con bajo peso.

Aramaná no estaba tomando suficiente agua dulce y no se estaba alimentándose correctamente, por lo que perdió 238 libras o un 41% de su peso.

“Tomó 22 meses recobrar su salud y peso, y ahora está listo para su segundo intento de adaptarse a la vida libre en el mar”, explicó el director del centro, Antonio Mignucci, en declaraciones escritas.

Originalmente, este macho fue rescatado en la playa pública de Dorado el 18 de mayo de 2011. Se estimó que había nacido una semana antes. En ese tiempo pesó 43 libras y midió tres pies con siete pulgadas. Vivió en el Centro de Conservación de Manatíes entre el 2011 y 2016, periodo que fue rehabilitado bajo la dirección del veterinario Antonio L. Rivera y el doctor Mignucci.

“Su rehabilitación fue difícil, ya que sufría de mala absorción de la proteína de la leche y su crecimiento fue lento. Ya para el 2016 logró llegar a su peso de liberación (600 libras) y fue liberado con un transmisor de satélite en julio de 2016 junto a otra manatí (Yuisa). Ambos manatíes tuvieron que ser relocalizados temporeramente por el encallamiento del Caribbean CruiseFerries, pero fueron devueltos al cerco de mar luego de un mes”, contó Mignucci.

“No todos los manatíes que rescatamos son iguales, cada uno tiene su personalidad peculiar y algunos aprenden más lento o de forma diferente. Eso hay que entenderlo y respetarlo. Así es el caso de Aramaná, pero lo importante es que tendrá una segunda oportunidad para vivir libre y esperamos esta sea la definitiva”, agregó.

El programa de rescate y rehabilitación del Centro de Conservación de Manatíes tiene permisos y colabora con el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales; y el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos.

Editado.

Fuente: El Nuevo Día / 30 de octubre de 2018

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