Marcan la ciencia desde Bayamón

Cientificos, ingenieros, biólogos y programadores de computadoras, entre otras ramas, laboran con afán en el Laboratorio de Tecnología en Investigación y Ciencia de Bayamón (LTIC), Engine 4 Foundation.

La labor del personal compuesto por ocho profesionales del mundo de la ciencia fue esencial, luego del paso del huracán María en 2017.  Las instalaciones del LTIC se convirtieron en sede de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés), de funcionarios del gobierno y de centros universitarios, para atender las situaciones críticas que surgieron en la Isla por las consecuencias del huracán.

“En María, el logro fue ayudar a 150 personas diarias. Esto se convirtió en un oasis empresarial.  El internet nunca de fue… el primer crew de FEMA, antes de llegar al Centro de Convenciones, llegó aquí. Recibimos personal de diferentes compañías pequeñas, medianas y grandes”, dijo el cofundadore y director del LTIC, Luis Armando Torres.

Otra ayuda significativa que brindó el LTIC, fue producir máscaras plásticas utilizadas para protegerse del COVID-19 y los hisopos que se utilizan para tomar muestras nasales y bucales en las pruebas de laboratorio de ese virus, que comenzó a afectar a la población mundial a partir del 2019.

MÁSCARAS E HISOPOS

“En la pandemia impactamos más de 58 hospitales, 47 Centros de Diagnósticos y Tratamientos, siete hospitales de Nueva York y cinco de la Florida, haciéndoles máscaras protectoras y enviándolas allá.  Nosotros hacíamos alrededor de 70 máscaras diarias”, informó Torres, quien junto a su hermano José Torres fundó el LTIC.

También hicieron hisopos para la prueba del COVID. “Eso fue un proyecto especial con dos universidades de Estados Unidos y nosotros, para poder hacer las pruebas del COVID. No había en Puerto Rico los palitos (con algodón) porque estaba todo cerrado.  Con las universidades MIT, Harvard, Virginia Tech trabajamos en conjunto, varios modelos.  Se les entregó a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y los aprobó. Los hicimos por varios meses”, indicó Torres.

CORALES ARTIFICIALES

Su personal ha colaborado con las siembras de 140,000 corales artificiales alrededor de Culebra y Vieques, para salvar los arrecifes que se afectaron por los huracanes Irma y María, y por el calentamiento global.  La producción de corales impresos en tecnología 3D, en material biodegradable a base de maíz, han sido instalados en esas islas, para rescatar la biosfera marina amenazada por el calentamiento global.

El LTIC recibe fondos federales, estatales de compañías privadas y donaciones par a llevar a cabo proyectos e investigaciones relacionadas con el cambio climático. Sin embargo, el recorte de asignaciones federales puesto en vigor por el gobierno de Donald Trump h afectado el curso de algunos proyectos, aunque continúan ayudando en investigaciones.

En cuanto a los proyectos aeroespaciales, el LTIC cuenta con fondos para llevarlos a cabo. Ha realizado un proyecto en colaboración con la Universidad Central de Florida para salvar y transferir por un periodo de cuatro años los datos en información científica y aeroespacial que durante años fue recopilada por el radiotelescopio de Arecibo.

Además, están desarrollando el proyecto Agrobrain, donde utilizan tierra lunar y marciana simulada para sembrar en ellas y estudiar el comportamiento del crecimiento de los vegetales. Colabora el científico puertorriqueño de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos, Radames Cordero. Si los resultados de este proyecto son favorables, en el futuro se podrían crear hábitats en la Luna y en Marte para que los astronautas puedan sembrar y obtener este tipo de alimento en sus misiones espaciales.

MONITOREO DE ASTEROIDES

Por otro lado, un grupo de ingenieros científicos puertorriqueños produjo un instrumento que tiene la capacidad de medir y monitorear el comportamiento de asteroides. Este se enviará a la Estación Espacial Internacional (ISS) el año próximo.  El ingeniero Amílcar Rincón conceptualizó el instrumento, junto con Sebastián Medina, desarrollador de la tecnología, y Luis Armando Torres.

El instrumento del experimento MESSAR (Microgravity Experiment for Asteroid Regolith Sound Velocity) busca medir cómo se propagan las ondas sonoras a través de regolito simulado de asteroide en el entrono de microgravedad de la Estación Espacial Internacional.  Con este instrumento experimental se podrá desarrollar en el futuro otros proyectos que puedan lograr interceptar el impacto de objetos en el espacio, como los meteoritos.

El instrumento se desarrolló en las instalaciones de Engine 4, en Bayamón, con una inversión de cerca de $12 mil. Recibió el apoyo de NASA Puerto Rico Space Grant y NASA EPSCOR, Collins Aerospace, Voyager Space y el Municipio de Bayamón.

“MESSAR no es un experimento en la Estación Espacial Internacional.  Es la prueba de que en Puerto Rico podemos deseñar y ejecutar ciencia de frontera que impacta a la humanidad.  Demostramos que esta isla tiene el talento, la visión y la capacidad humana y tcnológica para ser protagonistas en la exploración espacial y en la creación de soluciones que transformen el futuro en la Tierra y el más allá”, expresó Torres.

El LTIC forma parte del Centro Tecnológico del Bayamón fundado en el 2016, con el respaldo del alcalde Ramón Luis Rivera Cruz, quien en declaraciones escritas indicó que su municipio se siente muy orgulloso del trabajo que por años ha desarrollado el LTIC y por los resultados de sus proyectos importantes par la Isla y para el mundo.

El personal del LTIC colabora con la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez y Bayamón, con la Universidad Interamericana de Bayamón y con la Universidad Purdue, de Indiana, entre otras.

Fuente: El Expresso / 6 al 12 de noviembre de 2025