Javier Báez Visita a Niños del Hospital San Jorge

Los preparativos para la temporada 2017 del béisbol de Grandes Ligas ya comenzaron de manera individual para muchos jugadores, y en el caso del bayamonés Javier Báez, la celebración alargada tras ganar la Serie Mundial con los Cachorros de Chicago en noviembre parece haber llegado a su fin.

Lo que no ha cesado son los múltiples compromisos que la fama y el reconocimiento del público le han traído tras conquistar su primer anillo de campeón, incluyendo visitas a distintos lugares para llevar un poco de alegría.

Esta mañana su agenda indicaba pasar por el Hospital San Jorge en Santurce, donde realizó un recorrido por la unidad oncológica y de cuidado intensivo.

Una vez allí, pasó cuarto por cuarto para tomarse fotos con los pequeños pacientes y sus respectivos familiares.

En su caso, se trató de una visita que va mucho más que una gestión de relaciones públicas o mercadeo. Báez conoce en carne propia el dolor que atraviesan los familiares de los pacientes que convalecen en un hospital o en sus residencias por una condición crónica.

El pelotero lo padeció y sufrió con la pérdida de su hermana en 2015, justo antes del inicio de la temporada, cuando iba camino a comenzar el año en Triple A tras su breve paso y debut en Grandes Ligas en 2014.

Noely era paciente de espina bífida y falleció de complicaciones asociadas a su condición.

Por eso, Javy también sabe lo significativa que puede ser una visita para estos niños y sus padres, en un ambiente donde las horas pasan, pero no parecen terminar.

“Yo he pasado por muchas condiciones con mi hermana y ver la sonrisa de un niño así, que tiene tantas condiciones, y tú sacarle una sonrisa por nada, solamente por una visita que a ti no te cuesta nada… me siento bien orgulloso. Y orgulloso de lo que hacen aquí los doctores y los que hacen el trabajo con la juventud de Puerto Rico”, dijo a El Nuevo Día al concluir su recorrido por las habitaciones y pasillos del Hospital San Jorge.

Báez considera su acto como uno sencillo, pero que a la vez reconoce sirve para traer ánimo a los pacientes y familiares.

“Hay mucha gente que no lo hace y no le cuesta nada. Yo estoy aquí haciendo un favor y a mí tampoco me cuesta nada. No tengo nada que perder”.

Uno de los pacientes que visitó Báez fue Dylan Martínez, un niño de 11 años con problemas respiratorios y debilidad muscular debido a su condición de hipotonía.

“Esto nos saca un ratito… a distraernos un rato, hacer otras cosas. Qué bueno, fue grata la visita del pelotero”, dijo la madre de Dylan, Jossie Fernández.

Igual se expresó Lyanell Rivera, madre de Julio M. Colón, de 9 años, y quien padece de encefalopatía.

“Brutal… nunca lo había conocido en persona”, dijo Rivera, consciente que el San Jorge Children’s Hospital realiza actividades similares con frecuencia para llevar alegría a los pacientes y familiares, pero aclarando que en su caso todo es una experiencia nueva.

“Es la primera vez que estoy aquí, así que para mí es nuevo. Uno que está en esta situación tan difícil, ver a una persona así conocida ayuda a uno a salir de la rutina de estar aquí en el hospital, de la tristeza. Estuvo muy bueno”, agregó Rivera, quien dijo que en los minutos que interactuó con Báez, este le hizo preguntas sobre su niño. Báez, quien en su ruta al título de la Serie Mundial conquistó el premio de Jugador Más

Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional compartiendo el trofeo con su compañero de equipo, el lanzador Jon Lester, aseguró que su vida ha cambiado tras coronarse junto a los Cachorros en el Clásico de Otoño que se jugó ante los Indios de Cleveland en otoño.

“Muchísimo, muchísimo. Obviamente después de lo que hice en la Serie Mundial, la gente me reconoce un poco más y obviamente aquí en Puerto Rico la gente está orgullosa de lo que logré hacer y me reconocen en cada sitio que voy”.

Fue justo lo que se vio hoy en el San Jorge, donde no solo pacientes y sus familiares se retrataban con él, sino que personal del hospital aprovechó para tomarse fotos con el jugador, quien llegó ataviado con su jersey de los Cubs.

“Ya empecé a practicar porque se está acercando la temporada, el Clásico y el spring training. Estaba de vacaciones. Me tomé un par de semanas para pasarla con mi familia y descansar un poco. Y ya gracias a Dios viré a trabajar. No soy de trabajar de fuerza ni nada. Me mantengo en mi condición y en las cosas que tengo que hacer para mantenerme ready para 2017”, concluyó. 

Editado.
Fuente: El Nuevo Día / 24 de enero de 2017

Deja un comentario

doce + tres =